Fernando Cazón Vera

Fernando Cazón Vera

Fernando Cazón Vera is an Ecuadorian poet, columnist, editor, and university professor. He was born in Quito on June 5, 1935 and has lived in Guayaquil most of his life. He comes from a family of well-known cultural figures in Ecuador, such as his uncles Pedro Jorge Vera (1914-1999), who was an acclaimed writer, and Alfredo Vera Vera (1910–1999), who as Minister of Education promoted the creation of the House of Ecuadorian Culture in 1944, in addition to his cousin Noralma Vera (1936-), an important figure of the Ecuadorian ballet. His first book of poetry, Las canciones salvadas, was published in 1957 by the House of Ecuadorian Culture after being read and championed by the organization’s founder Benjamín Carrión. For over 50 years he has worked as a columnist or editor of newspapers and magazines such as La Hora, Expreso, Extra, La Nación and La Razón. He was twice president of the Guayas chapter of the House of Ecuadorian Culture. In 2018 President Lenin Moreno granted Cazón Ecuador’s highest honor, the Eugenio Espejo Award in Literature.

Fernando Cazón Vera (left) and Ecuadorian President Lenin Moreno (right) at the Eugenio Espejo Award ceremony, Ecuador’s highest literary honor, 2018.

Fernando Cazón Vera Interview

Uploaded to Youtube in 2010 by EnfoqueDigitalEC. Spanish audio.

Fernando Cazón Vera speaking about the art of poetry

Uploaded to Youtube in 2014 by UCSGTelevision. Spanish audio.

Notable Awards

  • José Joaquín de Olmedo Award, 2018.
  • Eugenio Espejo Award, 2018.

Poem in English translation

The Ancient Circle by Fernando Cazón Vera translated by Alexis Levitin and Fernando Iturburu

The Ancient Circle

I

How hard it’s been to live through all those Mondays.

On the wall where they are crucifying me
I hear the hammer defeating the nail.

And then, what shame to give one’s thanks
if even love is now remorse.

And then, what sorrow
to see oneself naked, with pierced hands.

And then to be reborn. And then to give oneself
till all that’s always been repeats itself.

II

No one knows that he is water
until he’s blamed for a drowning.

No one knows that he is earth
unless he trembles from his deepest depths.

No one knows that he’s a tree
until he’s blamed for a hanging.

No one knows that he is bread
unless the hungry break him apart.

No one knows that he is water, earth, tree, bread.

No one knows that he is nothing.

III

Burning between two genital poles
in my beginnings my worth, in my beginnings my death.

Between two single digits they put me down.
Glued to my shadow,
for the second time I am wounded.

I stand anonymous between my two names
and they hold me between two steps
while forgetting me between two memories.

I am between two legs and two waters,
upon the earth that makes me throb,
beneath the tolling bell that calls me.

I am burning, I am purified and once
again am turned to doubled ashes,
until in some corner of death
the extremes touch.

Poems in Spanish

FERNANDO CAZÓN VERA
(Quito, 1935)

CANCION Y MENSAJE DE LOS LABRIEGOS

Nosotros los partidarios de la espiga,
los nietos de todo árbol, los hermanos
de la blanca dulzura de la caña.
Los que bajo las nubes esperamos
que venga Dios despedazado en gotas.
Los que oramos al agua, al sol, al viento,
con el rosario lánguido del trigo.
Los que hacemos el único poema
en los rectos renglones del arado.

Nosotros, ciudadanos de lo verde,
de los erectos signos vegetales
y del deshilachado sol que nos abriga
junto a las mil orillas esparcidas
de nuestra inmóvil transparencia,
nuestra lenta proclama colocamos
en los primeros surcos de la tierra.

Nuestra proclama es vertical y asciende
Es la génesis blanca elaborando
el primitivo pan, el generoso
amor que llega con el alfabeto
intacto de la siembra.
Es el sexual sonido de los vientos
Transportando el deseo de la planta.
Es la noche minúscula del árbol,
es el tubérculo y su cadáver íntimo,
es la verdura y su caída fresca,
es la tierra, es la madre poderosa
con su profundo amor de sombra y aire.

Y la proclama sabe a eterno canto
porque somos los hijos del sonido
de la semilla v su ascensión oculta,
porque somos paternos en la hierba
v le damos la mano a cada rama,
porque somos soldados de la diaria
faena elemental que salva al hombre.
Nosotros los partidarios de la espiga,
los defensores de la flor sedienta,
los esclavos del sol, los de la noche
con una hoz que ríe mansamente,
delante de la tierra proclamamos
nuestro firme derecho de ser libres
como el liviano paso de la hoja,
nuestro derecho de regar el llanto
sobre las sepulturas vegetales
y nuestra edad de cultivo y crecimiento
para llenar la soledad del mundo.

MEMORIAS DE UN AHORCADO

Trepas por mi corbata,
oscilas como un péndulo,
mientras tanto, yo existo.
Llegas hasta la cueva de mi boca,
único túnel
por donde las palabras
se aventuran a ciegas.

O por donde las hembras
entierran como a cadáveres
sus lenguas.

Oh la asfixia más útil
y las manos más llenas.

Ascienden

* * *

Si te avisan que he muerto
mira al fondo de tu corazón
para saber si está mi calavera.

Sí me quieres tocar, dame por ido,
pero no ames a quien se me parezca.
Con este cuerpo impar tengo salida.

EL VIEJO CIRCULO

I

Duro ha sido vivir de tantos lunes.
En la pared donde me crucifican
oigo el martillo derrotando el clavo.

Y después, qué vergüenza dar _las gracias
si hasta el amor es un remordimiento

Y después, qué tristeza
verse desnudo con las manos huecas.

Y luego rehacer. Y luego darse
hasta que se repita lo de siempre.

II

Nadie sabe lo que es agua
hasta que no lo culpen de un ahogado.

Nadie sabe qué es tierra
si no lo mueven los profundos sismos.

Nadie sabe qué es árbol
hasta que no lo culpen de un ahorcado.

Nadie sabe qué es pan
si no lo despedazan los hambrientos.

Nadie sabe qué es agua, tierra, árbol, pan.
Nadie sabe qué es nada.

III

Ardiendo entre dos polos genitales
de origen valgo, mas de origen muero.

Entre dos cifras dígitas me ponen.
Apareado a mi sombra,
por la segunda vez estoy herido.

Estoy de anónimo entre mis dos nombres
y me detienen entre dos pisadas
mientras me olvidan entre dos memorias.

Estoy entre dos piernas y dos aguas,
sobre la tierra que me pulsa.
bajo la campanada que me llama.

Ardiendo estoy, me purifico y quedo
dividido otra vez en dos cenizas,
hasta que en algún punto de la muerte
los extremos se toquen.

EL AFORTUNADO

Quién tiene un ojo que no le sirva,
una oreja que le sobre, quién tiene
un mes de más en su almanaque,
una hora inservible en sus relojes,
quién respira dos veces y vive
y sobrevive una única vida, quién
copula fielmente su bigamia, quién
se hace trampa y nunca se sorprende,
quién tiene un muerto que todavía lo ama
sin tocarle los sueños inminentes, quién
cabe a la vez en dos lugares diferentes,
quién ha dejado de morir su parte menos útil,
quién, en definitiva, gana la mesa
sin tirar los dados.

PARABOLA DEL INDECISO

Huyó desde sus piernas para adentro
Regresó dé los ojos para afuera
Quiso volver al fin, pero se iba
Quiso exiliarse pero se quedaba.

Estaba siempre donde nunca estaba
Era y no era, lo mojaba el fuego
Lo quemaban las lluvias torrenciales
Alas de viejos pájaros lo anclaron.

Y supo odiar con el amor más puro
Amó también con su traición profunda
Y dijo la verdad. Y estuvo solo
Mintió y mintió. Y entonces le creyeron.

PARABOLA DEL HIJO DE DIOS

Y después que expulsamos a Dios del Paraíso,
hecho como estaba a nuestra imagen y semejanza
cubrió su desnudez con púlpitos y cúpulas,
se ganó nuestras almas con el sudor de su frente
y concibió en el exilio a su único hijo
que no nació pero murió entre sangres y dolores
después de que lo echaron para siempre
los mercaderes del templo.

ALTERNATIVAS

Camino entre dos aguas
la del sediento
la del ahogado.

Entre dos fuegos ando
el del constructor
el del incendiario.

Voy entre dos amores
el del amante
el del despreciado.

Entre dos vidas muero
la del poeta
la del condenado

EL INEXISTENTE

El que no tiene un nombre que ponerse,
un hueso que roer.
El que anda
prestando sed para tomar sus aguas,
pidiendo un ojo en que llorar su llanto,
mendigando su pan con otras hambres.
El que no tiene desnudez. Y en cambio
tiene un lunes después del otro lunes.
El que se fue para volver. Y ha vuelto
con una lluvia menos.
El difunto
al que velaron sin ningún cadáver.

PARABOLA DEL RESUCITADO

Aquel que nunca sabe lo que tiene
porque ha pensado que no tiene nada.
Aquel que nunca sabe lo que pierde
porque ha vivido siempre de contado.
Aquel que nunca sabe lo que busca
porque no se encontró ni lo encontraron.
Aquel que nunca sabe lo que vive.
Aquel que nunca sabe lo que muere.
Aquel que nunca sabe lo que sabe.

Works

Selected Poetry Books

  • Las canciones salvadas (1957)
  • El enviado (1958 )
  • La guitarra rota (1967)
  • La misa (1967)
  • El extraño (1968)
  • Poemas comprometidos (1972)
  • El libro de las paradojas (1976)
  • El hijo pródigo (1977)
  • Las canciones salvadas (antología, 1980)
  • La pájara pinta (1984)
  • Rompecabezas (1986)
  • Este pequeño mundo (1996)
  • Cuando el río suena (1996)
  • A fuego lento (1998 )
  • Relevo de prueba (2005)
  • La sombra degollada (2006)
  • De puertas para afuera (2016)

Short Story Books

  • Balada del amor que no fue (2019)

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